
La Bodega
En Aÿ, uno de los pueblos históricos de Champagne, Christian Gosset desarrolla su proyecto personal tras décadas de experiencia familiar en la región. Desde 2015, elabora champagnes que buscan expresar con precisión la identidad de sus parcelas Grand Cru y Premier Cru.
Viñedos trabajados con respeto por el suelo, fermentaciones cuidadas y una intervención mínima permiten que cada cuvée hable primero del lugar.
El resultado son champagnes estructurados y elegantes, con profundidad, mineralidad y una clara sensación de origen. Un proyecto donde tradición y mirada personal se encuentran en equilibrio.

Christian Gosset
Christian Gosset es un vigneron con más de 30 años de experiencia en Champagne, procedente de una familia histórica de Aÿ. Durante décadas trabajó en el dominio familiar Gosset-Brabant, antes de decidir en 2015 iniciar su propio proyecto independiente.
Con cerca de 50 años, emprende esta nueva etapa con el objetivo de elaborar champagnes que reflejen de forma más personal el terroir de Aÿ. Su enfoque se basa en la precisión, la tipicidad y la expresión parcelaria, con una clara orientación hacia vinos gastronómicos, estructurados y de gran identidad.
El Terroir
El dominio de Champagne Christian Gosset se sitúa en torno al histórico pueblo de Aÿ, uno de los enclaves más prestigiosos de la Vallée de la Marne, clasificado en gran parte como Grand Cru y reconocido por la calidad de sus Pinot Noir.
El viñedo, de aproximadamente 5 hectáreas, se distribuye principalmente en Aÿ (alrededor del 90%), complementado con parcelas en Chouilly y otros crus cercanos. Esta combinación permite trabajar tanto la potencia y estructura del Pinot Noir como la finura y frescura del Chardonnay.
El paisaje está formado por laderas bien expuestas, con suelos calcáreos y cretácicos característicos de la región, que aportan mineralidad, tensión y profundidad a los vinos. En Aÿ, estos suelos se expresan a través de perfiles más vinosos y estructurados, manteniendo al mismo tiempo frescura y precisión.
El clima es de influencia continental, con contrastes térmicos que favorecen una maduración equilibrada y preservan la acidez natural de la uva. En este contexto, el trabajo en viña se realiza con un enfoque razonado y respetuoso, limitando al máximo los tratamientos y priorizando la expresión del terroir.
La combinación de estos factores, junto con una vinificación precisa y un enfoque muy personal del ensamblaje, da lugar a champagnes de estilo gastronómico, donde se busca el equilibrio entre potencia, frescura y mineralidad, reflejando fielmente el carácter de los grandes terroirs de Aÿ.